lunes, 26 de marzo de 2007

Cómo responder a una pregunta.

Hoy seré breve, tengo cosas importantes en las que pensar y no puede perder tiempo en vuestra educación. Antes o depués nos encontramos con preguntas de las que desconocemos la respuesta (vamos, que no tienes ni puta idea). Ante esta situación tenemos dos opciones:

Opción 1 o A, como os guste más: respondes a la pregunta, preguntando, algo así:
EJEMPLO: te preguntan, ¿Cuál es la capital de Madagascar?
a lo que tu respondes, ¿Puede ser Madrid?

Pros: si te equivocas, todos sabían que no tenías ni idea, así que, como la peña ya sabe que eres gilipollas, no te recriminan el fallo.

Contras: si aciertas, la gente sabe que lo has acertado de pura coña, con lo cual, el mérito es nulo.

Opción 2 o B: respondes a la pregunta con total seguridad, tal que así:
EJEMPLO: te preguntan, ¿de qué color es el caballo blanco de Santiago?
a lo que respondes; evidentemente, Santiago no tenía caballo, iba en coche.

Pros: si aciertas, la peña piensa 'joder, este tío pilota, es incluso más listo que Doble C'. Para esto, al responder conviene tener una expresión de saberlo todo, poniendo cara de 'vaya mierda de pregunta, la sabe hasta el tato'.

Contras: si respondes con seguridad y fallas, se te queda una cara de gilipollas indescriptible. La gente piensa; 'además de flipao no sabe nada, menudo payaso, que se joda hombre, que le folle un pez polla'.


Queridos alumnos, os aconsejo que uséis siempre la segunda opción. Corres un riesgo, pero si aciertas puedes ganar algo. En la opción A, aunque aciertes quedas de idiota. Reflexionad hermos@s.

Un saludo.

1 comentario:

Tony dijo...

No dices nada nuevo, devuelveme mi minuto.