Siglo XXI, o al menos eso creo, y de pronto descubro al abrir los ojos seres recién salidos de su caverna. A lo largo de miles de años de evolución, la Humanidad ha intentado desarrollarse, avanzar, y especialmente, lograr la igualdad, de la que aún estamos lejos, pero que es mucho mayor que tiempo atrás. Cuántos hombres y mujeres han tenido que sagrar, dejar sus vidas para que hoy podamos opinar en relativa libertad, pensar y actuar. Pero el demonio estaba aquí, intentando esconderse. Como recién salidos de la Edad de Piedra, de las frías y oscuras cavernas, de sociedades tribales de dominación y sumisión, los nuevos fascistas luchan contra el mundo, tratando desesperadamente de hacernos volver al pasado, a su pasado, un pasado oscuro, de cadenas, de esclavitud, de odio, de dominación, de crímenes y de ausencia de libertad. En este blog se ha colado uno de estos seres que se han equivocado de época. Llena su boca de mentiras que ni él mismo puede creer, lanza insultos y despecia, todo ello debido a un patético sentimiento de superioridad. Este ser se considera mejor que el resto de los humanos, cree haber sido elegido para gobernarnos a todos, aunque bien haría antes en ordenar ese desastre mental que hay en su cerebro. No cansado de repetir una y otra vez los mismos insultos, de esgrimir siempre los mismos argumentos, de exponer unas pesadas razones que le llevan al insulto, se dedica a la mentira. Su odio irracional hacia la izquierda mundial se debe a su secreto amor hacia su Generalísimo. Sus ojos brillan cuando nombra a Franco, algo en su espíritu se ilumina cuando piensa en la dictadura fascista. Sueña con hacer resucitar a un ridículo dictador enano y tripón, para volver a meternos en las cárceles, para que nadie pueda opinar, para que nadie pueda vivir.
Es gracioso el concepto de libertad que tiene el señor Tony. Libertad es decir y pensar como él, todo lo que se salga de la línea marcada por los ideólogos que él sigue (sin duda cercanos a esa prehistórica organización de individuos que debieron haber nacido mil años antes, falange) es atentar contra su 'inteligencia'. Considera falaz cualquier cosa que no cuadre con sus opiniones, y carente de argumentos, exprime su almendrado cerebro tratando de inventar nuevos insultos, cada uno más penoso que el anterior (dacialoganmente, chorizamente...). Se atreve a criticar mi vida, a hacer predicciones sobre mi futuro, cuando no pasa de ser un zampagalletas que bebe leche y deja los cartones en la mesa. Lanza panfletos tergiversados, imitando a su admirado Joseph Goebbels. Antisemita por excelencia, dirige su atención siempre hacia el mismo objetivo, tratando de acabar con la tarea que sus padres ideológicos iniciaron, sin reconocer que lo que le mueve a hacerlo es que comparte la opinión de Hitler sobre el judaismo. Se aterroriza de convivir con una persona de extrema izquierda, horrorizado ante la posibilidad de no poder montar una mini dictadura en calle Galicia. Proclama paces que no son más que meros pactos temporales, cargados de odio y desprecio. Racista en exceso, trata de imponer la hegemonía aria en el mundo, intentando convencer a la gente que lee este blog (menos cada vez) de sus paranoicas ideas, sobre razas superiores, invasiones extraterrestres y demás cuentos chinos. No contento con esto, está haciendo de calle Galicia un estercolero, tanto físico al llenar todo de basura como ideológico al vomitar toda esa serie de desafortunados comentarios.
Tony, deja de contaminar el mundo. Te aconsejo que te cortes la lengua y la polla para que no infectes al resto de la Humanidad.
Queridos lectores, si para que Tony me respete debo parecerme a él, sinceramente, prefiero pegarme un tiro.